Enfermedades psicológicas en los escritores

Nancy Andreasen, ampliamente reconocida como una de las principales autoridades mundiales en la investigación de la creatividad, llevó a cabo un estudio de quince años de duración de destacados escritores vinculados al prestigioso Taller de Escritores de Iowa, durante el cual estudió -a través de la interacción personal- aurt Vonnegut, Richard Yates, John Cheever y otros 27 escritores conocidos. Ella escribe: «Un 80 por ciento de ellos había tenido algún tipo de trastorno del estado de ánimo en algún momento de sus vidas, en comparación con sólo el 30 por ciento del grupo de control…». (Andreasen 2014). Y también, en otros lugares, «los escritores exitosos son como los boxeadores que siguen siendo golpeados pero no caen. Se quedarán con él hasta que esté bien» (Lehrer 2010).

Todo esto puede parecer terriblemente precioso y romántico, en el sentido capital, pero no es una observación nueva. Andreasen cita a Aristóteles, «Aquellos que han sido eminentes en filosofía, política, poesía y artes han tenido tendencias hacia la melancolía» (Andreasen 2014). El trabajo diario de escribir novelas románticas paranormales, especialmente si en lo que se está trabajando exige una inmersión profunda en la infelicidad, la violencia o la depravación (cualquiera o todos son necesarios para el conflicto). Al igual que los actores de método, los escritores tienen que traer partes vivas de sí mismos que tal vez sea mejor dejar en paz.